Agradecimientos
Agradecimiento de Batichango para todos los que colaboraron con este proyecto.
Escrito el 16 de Octubre del 2009
Quiero aprovechar este espacio para agradecerles por su ayuda, por sus ganas de hacer que este proyecto fuera y sea un éxito. La primera gran etapa finalizó con éxito en el CENAC y logramos que los compitas tuvieran la merecida recompensa por su trabajo arduo con las fotos que tomaron, bueno, no fue tan arduo pero si fue un excelente trabajo, realmente nos costó demasiado seleccionar solo 50 fotos de casi 800, pronto las vamos a tener todas en línea para que las puedan disfrutar. Los chicos tuvieron un fin de semana lleno de magia y estoy convencido que van a quedar con increíbles recuerdos por mucho tiempo.
No se si les pasa, pero yo tengo por ahí en algun rincón de mi memoria, recuerdillos muy chivas de cuando era chamaco, ( no pongo pequeño por que lo sigo siendo ) de cosas sencillas, pero que se me grabaron para siempre, por que sé que en ese momento se hicieron con un increíble acto de amor, ya sea de mis papás o algun tío o una maestra, cosas que definitivamente no cambiaron el rumbo de mi vida, pero cuando las recuerdo siempre vienen acompañados de una risilla corriendo y un sentimiento de cariño y de verdadera vibra positiva, por que se que en ese momento alguien tuvo un instante de dedicación hacia mi, y aunque desconozco si se hizo un megaesfuerzo, o si solo fue algo tan maravillosamente sencillo como un paseo por las líneas del tren a poner clavos para hacer espaditas de metal cuando pasara el tren, lo agradezco enormemente, y se que de una u otra forma, nosotros, ustedes, estamos cooperando para hacer espaditas de metal para algun chiquito de por allá, de esos bien metiditos en la montaña y que todavía deben estar contándose entre ellos el sábado que pasaron jugando en el parque de diversiones, o el domingo que vieron sus fotos en el CENAC. Ojalá que ahora ya estén con sus regalillos ya bien sucios y sin piezas como manda la Ley de la infancia.
Quería contarles también que la maestra me llamó el día siguiente, emocionada y casi llorando me contó que los más chiquilines de todos, a los que les regalaron una bola de fut, la llevaron el otro día a la escuela, para donarla, para que todos tuvieran bola en la escuela, y que las chiquitas a las que les regalaron una muñeca, se la llevaron a ella, para agradecerle por el fin de semana. Me contó también que los chiquitos firmaron las postales que les dimos a ellos con las fotos que tomaron y se las dieron a ella, y que ahí mismo casi se pone a llorar; y que todos en coro empezaron a decirle: que llore..., que llore....
Son definitivamente compitas que no tienen nada material en sus vidas, y que lo poco que les dimos lo compartieron entre ellos, haciendo más grande aun lo que mas tienen, que es el espíritu de solidaridad y de lucha que los une desde hace miles de años, y que probablemente muchos de nosotros no lo tengamos siquiera.
Son compitas que llegaron a San José con sus pantalones de escuela, sin zapatos, y logramos, gracias a ustedes, devolverlos con cosas más grandes, con una muestra de solidaridad, con un cariño que esta ahí, y lo puedo ver en cada correo que les estoy escribiendo, y se me hincha nuevamente el pecho de orgullo de saber que en esta lucha por una Costa Rica más unida, no se está solo, somos más cada día, nos vamos descubriendo en el camino, andamos todos como dando vueltas en caminitos separados, pero nos estamos encontrando, y nos reconocemos, y nos abrazamos y nos levantamos y seguiremos caminando todos juntos, lado a lado por el camino que importa, ofreciendo nuestro tiempo, nuestros recursos, y nuestra voluntad por un mejor mañana, por que el sol nos brille a todos por igual.
De la manera más sincera les doy las gracias a todos, por su apoyo y les comento que pronto tendremos las fotos en alguna galería que nos quiera recibir; con suerte podamos hacer otro evento donde demos a conocer mejor estos increibles trabajos, los mantendré al tanto.
Gracias por ayudarnos a hacer espaditas de clavos, en los corazones de estos compitas.
Batichangó